Segunda oportunidad

Hacía tiempo que quería escribir sobre la ley de la segunda oportunidad y ahora que tengo entre manos un caso de concurso de acreedores de persona física me he decidido a hacerlo.

ley de segunda oportunidad,carlos rubio,contazoom,concurso de acreedores de persona física Mi intención es explicar de forma sencilla las vías de "escape" que se le plantean al profesional o empresario individual que se ha endeudado hasta las cejas (muchas veces sin saber muy bien como) y también advertir de que "no todo el monte es orégano".

Cuando un deudor "insolvente",  no puede seguir pagando a sus acreedores normalmente ya es demasiado tarde para buscar soluciones de refinanciación o negociar con los mismos aplazamientos de su deuda. Mi consejo es que nadie debe esperar a llegar a esa situación, tendría que parar un poco antes y pedir ayuda.

Lo primero que tenemos que tener claro es que la ley distingue dos grandes grupos de deudas, a saber: las normales y las que te van a dar dolor de cabeza (luego verás por qué):

  • Las primeras son las "ordinarias", originadas por impagos a proveedores y acreedores (luz, agua, compra de mercancía, servicios de asesores...etc).

  • Las segundas son los llamados "créditos privilegiados". Estos disponen de preferencia sobre el resto y los más habituales son los salarios de tus empleados (si tienes) y los créditos a favor de la AEAT y seguridad social (también se incluyen aquí los que se sustentan en garantías, como las hipotecas).

Si el deudor ya está "hundido", no ha buscado o encontrado ayuda a tiempo, puede optar por cerrar por las bravas o abrazarse a la Ley 25/2015, de 28 de julio de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social".

En realidad sólo tiene una opción, PAGAR.

Supongamos que "cierra". No asume la deuda y decide desaparecer de la noche a la mañana. Se da de baja como autónomo y de sus obligaciones fiscales en hacienda. ¿Qué habrá conseguido?. Muy poco, todas las deudas siguen en pié y le serán reclamadas judicialmente o de forma directa por hacienda (si tiene deudas de carácter público -hacienda, ayuntamiento, seg. social...etc-). Solución PAGAR.

Vamos ahora a ver qué le ofrece la "segunda oportunidad". Para lo que nos interesa ahora, lo que hace dicha ley es introducir en su título I, bajo la rúbrica «Medidas urgentes para la reducción de la carga financiera», tres artículos de carácter modificativo a través de los que se da nueva redacción a determinados preceptos de otras tantas normas legales, y las que más nos interesan son las modificaciones de La Ley Concursal 22/2003, de 9 de julio.

Nos acercamos a lo que busca todo deudor, que le "perdonen" todos sus pecados, digo deudas. Que todo el mundo se olvide del dinero que le debe y que pueda volver a empezar de cero.

¿Y cómo consigue el perdón?, o como lo llama la ley, “el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho” (Artículo 178 bis. LC 22/2003). Dos caminos:

    1. Pagar las deudas no exonerables, de las que no hay forma de escaparse:

      1. créditos contra la masa (básicamente todos los "gastos y compras" originados a raíz del concurso y con posterioridad, hasta su resolución)
      2. y créditos privilegiados.

Esto, si ha intentado llegar a un acuerdo previo con sus acreedores para pagarles (acuerdo extrajudicial de pagos) y si, no lo ha hecho, deberá también pagar el 25% de la deuda ordinaria. (art. 178 bis.3.4º LC)

    1. Si no puede pagar, entonces puede plantear hacerlo acogiéndose a un plan de pagos durante cinco años. (art. 178 bis.3.5º LC)

De nuevo, al final del camino PAGAR...pero en este caso un poco menos, pues le habrán “exonerado de pagar el pasivo insatisfecho”....es decir todo lo que debíamos antes de empezar el concurso (bueno todo no...ya vemos que los privilegiados no nos los quitamos de enmedio “nunca” o casi nunca….).

¿Ya está?, ¿así de fácil?...si no tengo “privilegiados” ¿me libro de todo?. Pues sí, aunque con ciertos requisitos, los del art. 178 bis. 3 LC :

  1. que como “concursado” no haya sido declarado “culpable” durante el concurso, vamos que no haya signos evidentes de que ha hecho el cafre con el dinero de otros.
  2. que no haya cometido determinados delitos.
  3. sobre todo que haya intentado, al menos, el mencionado acuerdo extrajudicial de pagos (vía mediador judicial y respetando lo que dice el art. 231 LC)

Así, todo lo que no le haya sido “perdonado” (exonerado) habrá de PAGARLO durante los cinco años siguientes, desde terminar el concurso (si no hay deudas con un plazo inicialmente superior), y sin intereses! (Artículo 178 bis punto 6:). Será el juez el que finalmente apruebe el plan de pagos propuesto (debe oír a todos los implicados) con las modificaciones que en su caso estime oportunas.

Atención de nuevo con los “privilegiados”, en éste caso los procedentes de deudas con entidades públicas, como la AEAT sobre todo. Estas se rigen por su propia normativa a la hora de conceder fraccionamiento/aplazamiento de sus créditos. Por ejemplo, Hacienda no te va a conceder un aplazamiento de sus deudas de forma sencilla y mucho menos a 5 años, ahora mismo no más de 3.

Y ¿qué pasa si de pronto le llueve el dinero o si no cumple el plan de pagos?…..tiene un problema, todo lo hecho y gastado (abogados, administración concursal….etc) no servirá de nada pues:

  • “cualquier acreedor concursal estará legitimado para solicitar del juez del concurso la revocación del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho cuando durante los cinco años siguientes a su concesión se constatase la existencia de ingresos, bienes o derechos del deudor ocultados
  • También podrá solicitarse la revocación si durante el plazo fijado para el cumplimiento del plan de pagos:
o    …...
o    b) En su caso, incumpliese la obligación de pago de las deudas no exoneradas conforme a lo dispuesto en el plan de pagos, o.
o    c) Mejorase sustancialmente la situación económica del deudor por causa de herencia, legado o donación; o juego de suerte, envite o azar, de manera que pudiera pagar todas las deudas pendientes sin detrimento de sus obligaciones de alimentos.”


Es decir, si ya estás tan mal que te estás planteando acogerte a estas leyes, ten muy claro que al final tienes que pagar al menos una parte  y que si te comprometes ante el juez al plan de pagos….debes cumplirlo a rajatabla. Por esto he querido subrayar la importancia de las deudas con hacienda...si no vamos a cumplir sus condiciones...no vale la pena meterse en estos berenjenales.

Si necesitas ayuda, orientación, consulta….aquí me tienes (carlos@contazoom.com)