¿Qué pasa si no deposito las cuentas anuales?

Hasta ahora era muy raro encontrar sanciones por no depositar las cuentas anuales…pero eso ha cambiado (eso dice el consejo general de economistas).
Recordemos sucintamente la legislación “mollar” al respecto:

El artículo 282.1 de la LSC menciona la primera consecuencia que además es “automática” y que algunos desestiman, de la que no se acuerdan hasta que de pronto lo necesitan:


“El incumplimiento por
el órgano de administración de la obligación de depositar, dentro del plazo
establecido, los documentos a que se refiere este capítulo dará lugar a que no
se inscriba en el Registro Mercantil documento alguno referido a la sociedad
mientras el incumplimiento persista
.


(salvo contadas excepciones).
La segunda es de carácter “económico” y aparece en el artículo 283 de la LSC:


“1. El incumplimiento por el órgano de
administración de la obligación de depositar,
dentro del plazo establecido, los
documentos a que se refiere este capítulo, también dará lugar a la imposición a
la sociedad de una multa por importe de 1.200 a 60.000 euros por el Instituto
de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), previa instrucción de expediente
conforme al procedimiento establecido reglamentariamente, de acuerdo con lo
dispuesto en la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del
Procedimiento Administrativo Común.


Cuando la sociedad o, en
su caso, el grupo de sociedades tenga un volumen de facturación anual superior
a 6.000.000 euros el límite de la multa para cada año de retraso se elevará a
300.000 euros.


2. La sanción a imponer
se determinará atendiendo a la dimensión de la sociedad, en función del importe
total de las partidas del activo y de su cifra de ventas, referidos ambos datos
al último ejercicio declarado a la Administración tributaria. Estos datos
deberán ser facilitados al instructor por la sociedad; su incumplimiento se
considerará a los efectos de la determinación de la sanción. En el supuesto de
no disponer de dichos datos, la cuantía de la sanción se fijará de acuerdo con
su cifra de capital social, que a tal efecto se solicitará del Registro
Mercantil correspondiente.


3. En el supuesto de que
los documentos a que se refiere este capítulo hubiesen sido depositados con
anterioridad a la iniciación del procedimiento sancionador, la sanción se
impondrá en su grado mínimo y reducida en un cincuenta por ciento.


4. Las infracciones a
que se refiere este artículo prescribirán a los tres años.”.

Como, los Registradores Mercantiles comunican a la Dirección Gral. de Registros una relación de las entidades “incumplidoras” y ésta a su vez lo traslada al ICAC, que es quien abrirá expediente sancionador, cualquier empresa que se encuentre en dicha tesitura “se la juega”.
Si está tu empresa en dicha situación, te animo a que regularices cuanto antes la situación, más vale pagar ahora unos cientos de euros que arriesgarte a una sanción de miles. El que hasta el momento no haya sido habitual sancionar no significa que no cambie de pronto “el viento” y empiecen a recaudar (estamos en época de déficits presupuestarios encadenados año tras año y alguien puede reparar en esta fuente de ingresos “virgen”).

A tu disposición amable lector.