La caducidad opera de oficio

La caducidad, se debe apreciar de oficio, sin necesidad de que lo aleguen los obligados tributarios. T.E.A.C. R, (11-4-2013).

Los períodos de interrupción justificada deben estar documentados debidamente en el expediente.

Además, su existencia debe advertirse expresamente a los obligados tributarios.
En este mismo sentido ya se ha pronunciado en numerosas Resoluciones este Tribunal Central.

La solicitud de un dictamen pericial durante la tramitación de los procedimientos de comprobación de valores, o en los de comprobación limitada en los que el único objeto lo constituya la comprobación del valor de los bienes, no puede suponer por sí misma una interrupción justificada a efectos del artículo 104 LGT 58/2003, ya que, al tener estos procedimientos por único objeto la comprobación del valor, se prolongaría automáticamente su duración, convirtiendo en inoperante de facto la institución de la caducidad.