Cómo fidelizar a nuestros clientes


emailing, crm, plan de ventas, fidelizar clientesEstableciendo un paralelismo con un granjero, debemos actuar como si nuestros clientes fueran vacas lecheras (realmente lo son).

Es sabido que cuesta más conseguir aumentos de ventas mediante la captación de nuevos clientes que mantener nuestros clientes actuales, un porcentaje muy alto de nuestras ventas vendrá siempre de nuestra cartera actual de clientes.

A un ganadero le cuesta más adquirir una vaca más que cuidar un poco las condiciones del resto de su rebaño: una buena limpieza, mejorar el pienso, la calidad de los pastos...en definitiva darles las mejores condiciones para que rindan al máximo.


Traspasando esto al mundo de los negocios, ¿qué podemos hacer con nuestras “vacas”?:

  1. Tener muy presente una consigna: nunca hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. Esto lo tenemos que aplicar y conseguir en: nuestro primer contacto, nuestro primer pedido servido, nuestra primera factura, nuestra primera devolución...¡en nuestro primer todo!.
  2. Además de llegar hay que mantenerse. Ya tenemos el cliente, ahora a por otro...¡cuidado!. Al cliente hay que seguir atendiéndole como el primer día ¡siempre!. Lo visitaremos y lo informaremos de nuestras actividades, novedades, campañas...¡siempre!.
  3. Nuestra imagen corporativa debe responder a nuestra imagen interna y no al revés. No podemos aparentar lo que no somos. Tenemos que ofrecer una cara amigable pero eficaz, sencilla, ágil, accesible. Hay que trabajar en toda nuestra operativa interna, pulir todos nuestros defectos para brillar ante nuestros clientes. Tenemos que deslumbrarlos para que vean en nosotros la única opción de compra. Esto abarca desde el diseño de una factura hasta la imagen de nuestros colaboradores y empleados.
  4. Calidad, calidad, calidad. En nuestros servicios, artículos; en nuestras comunicaciones; en la resolución de problemas...etc.
  5. Como se supone que nos conocemos bien y sabemos (o debemos saberlo) qué vendemos y a quién vendemos nos adaptaremos, como si fuéramos un traje a medida, al “cuerpo” de nuestro cliente. Si no es así es que no sabemos a quién vendemos.

Así, nuestras vacas nos darán más y mejor leche durante más tiempo.


Para realizar alguna consulta o contactar profesionalmente: click aquí.